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Francia

Los pueblos más bonitos que hemos visitado en Bretaña, Francia.

Bretaña es una región que nos ha fascinado, es una región aún más bonita de lo que nos esperábamos. Nuestra ruta por Bretaña fue una experiencia inolvidable y maravillosa que algún día nos gustaría repetir. Hacer una lista de los pueblos más bonitos es harto difícil, casi cualquier pueblo bretón es deliciosamente espectacular.

Pero aún así no nos hemos podido resistir a elaborar esta lista, ya que es mucha la gente la que nos han escrito con respecto a nuestra guía de viaje por Bretaña y Normandía para que les recomendásemos pueblos y ciudades en Bretaña que deberían visitar.

Dicen que Bretaña es parecida a Galicia, probablemente sea cierto en algunos casos.  Tenemos muchas cosas en común, como los cabos “finisterre”. También pequeños pueblos marineros y puertos imposibles, compartimos ese aire melancólico y místico,  leyendas e historias de meigasdólmenes y formaciones megalíticas, bosques autóctonos impenetrables, historias de piratas y normandos, una gastronomía espectacular… Compartimos el azul y el verde, colores predominantes en ambos lugares. Pero si compartimos incluso la gaita. Pero no somos iguales, simplemente nos damos un aire.

Una sensación que tuvimos al movernos en el coche es que casi todos los pueblos en Bretaña son espectaculares. Limpios, cuidados, restaurados y decorados con mucho mimo, parecen de cuento. Las casas, rotondas, puentes, jardines… están impecables, limpios y llenos de flores. Y no sólo los más turísticos. De hecho nos perdimos (a propósito) por carreteras secundarias buscando paisajes rurales y nos hemos encotrado con lugares absolutamente sorprendentes y bellos. Describirlos aquí es imposible, la verdad.

Mapa Pueblos bonitos de Bretaña, Francia
Estas son nuestras recomendaciones y casi obligaciones en un viaje a Bretaña. Algunos son pueblos y otros pequeñas cuidades con mucho encanto.

Locronan

Locronan, Bretaña (Francia)

Lo ponemos de primero porque nos ha robado el corazón. No sabemos si fue por su enorme belleza o por el momento del día, en un anochecer caluroso de verano en el que teníamos el pueblo para nosotros solos. Fue casi mágico: la luz en la piedra, los olores, el ambiente, las flores por todos lados, el calorcito de un atardecer

Si quieres saber más de nuestra experiencia en este pueblo lee este artículo de nuestro diario de viaje por Bretaña y Normandía.

Locronan es un pequeño pueblo de piedra, donde el tiempo parece que se ha detenido. Casas de granito azul con ventanas y puertas de colores llamativos, calles adoquinadas, una preciosa iglesia con una gran torre en el centro del pueblo, pequeñas tiendas de pasteles, artesanías y productos de la zona… Eso es Locronan. No esperes mucho más, hay de sobra para enamorarse de este pueblo.

Locronan, hermoso pueblo de la Bretaña (Francia)

Muestra de su belleza es que pertenece a las Petites Cités de Caractère” (Pequeñas ciudades con carácter) y cuenta con el distintivo de Les plus beaux villages de France” (uno de los Pueblos más Bellos de Francia).

Locronan está libre de coches, es un pueblo peatonal. Locronan no tiene ningún monumento que destaque sobre otros. Es más bien un pueblo para descubrir y perderse por sus callejuelas. Es un pueblo que invita a pasear, a recorrerlo despacito, sin prisa. Si lo visitas sin apenas gente, al anochecer, descubrirás que el tiempo se ha detenido.

La imagen más repetida es la de la plaza del pueblo, con su pozo. Esta plaza ha hecho famosa al pueblo, ya que ha salido en muchísimas películas y anuncios de televisión. Dicen que fue un pueblo relativamente rico gracias a la confección de velas, entre los siglos XV y XVIII, para toda Bretaña, parte de Francia y otras naciones como España.

No te puedes ir de Locronan sin disfrutar de una rica sidra bretona en la terraza de uno de sus bares y tabernas y comprar pasteles kouing-Amann, un dulce típico de Bretaña. En sus restaurantes podrás disfrutar de galettes (crepes bretonas hechas con trigo sarraceno) y otros platos típicos.

Como recomendación, acercaos al final del día, es un pueblo muy turístico pero a partir de las 6 o 7 de la tarde se vacía (horarios europeos) y podréis pasear tranquilamente como nosotros pudimos hacer. Y si es una tranquila y calurosa tarde de verano, aún mejor, podrás disfrutar de los colores que adquieren las piedras al anochecer, que van del azul al rosa.

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Pont Aven

Pont Aven, Bretaña (Francia)

Pont Aven es pura magia, un pequeño rincón de la Bretaña con mucho que ofrecer. Situado en estuario del río Aven, fue un refugio de artistas y pintores. De hecho, Paul Gauguin fundó aquí la Escuela de Pont-Aven en 1886. Muchas de las casas y rincones del pueblo aparecen en las obras de este y otros pintores importantes en la historia de Francia. En la actualidad, el pueblo cuenta con una buena cantidad de galerías de arte.

Si quieres saber más de nuestra experiencia en este pueblo lee este artículo de nuestro diario de viaje por Bretaña y Normandía.

El pueblo, que se encuentra a las orillas del propio río, cuenta con un pequeño puerto deportivo. Bueno, más bien los veleros y pequeñas embarcaciones fondean en una parte del río donde llega el agua del mar.

Junto al río hay pequeños trozos de hierba donde puedes hacer perfectamente un buen picnic con embutidos y quesos franceses, como hicimos nosotros. Una de nuestras mejores experiencias en Bretaña.

Rio y Molino en Pont Aven, Bretaña (Francia)

Un sendero junto al río atraviesa el pueblo por ambas orillas, un recorrido entre arboles de ribera y todo tipo de flores que permite descubrir rincones con mucho encanto de Pont Aven. En algunos puntos, veremos placas con cuadros famosos en los que aparece ese mismo rincón. Algunos de ellos del propio Gauguin.

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Concarneau

Concarneau, Bretaña (Francia)

Imagínate una pequeña isla donde se encuentra una pequeña ciudad amurallada corsaria, con su puente levadizo y todo. Pues existe, y se llama Concarneau. Bueno, realmente es sólo su casco histórico, el resto de la ciudad, más moderna, se encuentra en tierra firme.

Si quieres saber más de nuestra experiencia en Concarneau lee este artículo de nuestro diario de viaje por Bretaña y Normandía.

La ciudad amurallada no cuenta con más que una calle que recorre la ciudad, de forma alargada. Las casas de esta calle son hoy en día restaurares y tiendas de recuerdos, pero es fácil intuir el pasado de esta ciudad. Las casas se agolpan y casi pelean con la muralla por su espacio, una muralla por cuya parte superior podremos pasear y admirar la ciudad y el mar desde otro punto.

Concarneau , Bretaña (Francia)

Concarneau es muy conocida por el pescado fresco y las conservas de pescados, algo que descubrirás fácilmente al ver la cantidad de tiendas que venden conservas gourmet de todo tipo, sobre todo de atún blanco, ya que es el primer puerto atunero de Europa.

Es un rincón muy turístico de Bretaña, tanto que es casi imposible evitar aglomeraciones, sobre todo pro su pequeño tamaño. Aún así, no debes de dejar de conocerla.

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Cancale

Cancale
Cancale

Cancale es un pequeño pueblo marinero situado en la bahía del Mont Saint Michel, muy cerca de Saint Maló. De hecho, desde el puerto de la Houle de Cancale se ve la silueta del Mont Saint Michel.

Este pequeño pueblo es famoso por las ostras, las huîtres, no te puedes ir sin degustarlas. La costa que rodea al pueblo está repleta de parques de cultivo de ostra, que podrás ver perfectamente en marea baja. Puedes degustar sus riquísimas ostras en cualquiera de los restaurantes, pero lo más auténtico es comerlas en el propio muelle. Encontrarás diferentes puestos de venta de ostras a módicos precios, que te las entregarán abiertas y acompañadas de limón.

Con una bandeja de ostras en la mano, sentado frente al mar con vistas a los parques de ostras y al Monte Saint Michel, te sentirás todo un privilegiado.

También podrás realizar un tour guiado tour por los parques de ostras y aprender más sobre el cultivo de la ostra. En la oficina de turismo ofrecen estos tours.

Puesto de ostras en el puerto de Cancale
uno de los puestos de ostras en el puerto de Cancale

Si te fijas en el puerto, verás como muchas embarcaciones están amarradas a una especie de postes metálicos que salen del fondo de la arena. Son para mantener derechos a los barcos cuando la marea baja. Y es que aquí las mareas son tan fuertes (como en el cercano Mont Saint Michel), que el mar retrocede centenares de metros dejando al descubierto la arena y al puerto sin gota de agua. Si te coincide un cambio de marea y época de mareas fuertes, disfruta del espectáculo de la naturaleza. Verás subir o bajar la marea como nunca habías visto.

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Quimper

quimper bretana
Los puentes y pasarelas del río Odet en Quimper

Quimper es una pequeña ciudad del oeste de Bretaña, capital del departamento de Finistère. Está atravesada por el río Odet, cuyo canal a su paso por la ciudad presenta un aspecto maravilloso, rodeado de arboles, plantas y con flores en cada puente y pasarela peatonal. De hecho fue una de las cosas que más nos gustó al llegar a Quimper, la decoración y el aspecto del río.

Quimper cuenta con un pequeño casco histórico muy bonito, en el que destaca el porte y la altura de la Catedral de Saint-Corentin, que data del siglo XI y es de estilo gótico. Estamos en Bretaña, y eso se nota en las casas del casco antiguo, muchas construidas en granito y algunas construidas en madera, con sus tradicionales entramados de madera pintados de colores diversos.

Quimper

Además de su acogedor y pequeño casco histórico por el que merece la pena pasear, nos encantó el ambiente que se respira en la ciudad, hay mucha vida y actividad, con mercados tradicional de alimentación (pescados, carnes, quesos…) en el casco histórico y mucha, mucha gente pintando cuadros en las calles.

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Vannes

Muralla de Vannes, Bretaña (Francia)

Situada en el Golfo de Morbihan, fue el primer lugar que descubrimos de Bretaña. Sólo con llegar a Vannes ya sabíamos que la Bretaña nos iba a fascinar. Se trata de una pequeña ciudad medieval que cuenta con un pequeño canal repleto de veleros que llega hasta una de las puertas medievales de la ciudad, la de Saint-Vincent.

Si quieres saber más de nuestra experiencia en Vannes lee este artículo de nuestro diario de viaje.

El casco histórico, con las tradicionales casas de granito y casas con entramados de madera, se encuentra rodeada por una muralla medieval con 6 puertas. En una de las zonas, el foso de la muralla es una maravillosa zona ajardinada llena de flores (que bien cuidan estos detalles los franceses), llamada “Jardines de Remparts”. Sobre el casco historico destaca las torres de la catedral de Saint-Pierre, construida entre los siglos XIII y XVIII

Casas bretonas en Vannes, Bretaña (Francia)

Vannes es ideal para perderse y callejear, para cenar o tomar algo en una de sus terrazas junto al canal. Al anochecer, y con las luces encendidas, adquiere todo su esplendor, tanto en el canal como el la parte histórica, sobre todo junto a las murallas.

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Dinan

Puerto de Dinan
Puerto de Dinan

Antes de nada, no debes confundir Dinan con Dinard, la pequeña ciudad balnearia situada frente a Saint Malo. Dinan se sitúa sobre una colina en el valle del río Rance, que pocos kilómetros más adelante desemboca al mar, junto a Dinard y Saint Malo.

Dinan es una pequeña ciudad con un casco histórico medieval, en cuyo centro encontraremos pequeñas callejuelas adoquinadas rodeadas de casas medievales con entramados de madera acabados en forma de triángulo puntiagudo. Algunos de los monumentos que podremos ver son el Castillo de Dinan, la Iglesia de San Malo (Église de Saint Malo) del siglo XII, la Basílica de San Salvador (Basilique Saint-Saveur ) del siglo XII y la Torre del Reloj (Tour de l’Horloge) del siglo XV con sus espectaculares 45 metros de altura.

 Rue du Jerzual Dinan
La Rue du Jerzual que lleva hacia el puerto

Pero si hay un rincón que nos ha fascinado es la Rue du Jerzual y el Puerto de Dinan. Esta calle precisamente conduce del centro histórico al puerto. Es una calle estrecha, adoquinada y con una gran pendiente, en cuyo extremo se encuentra la Puerta de Jerzual, una torre de vigía del siglo XIII. A lo largo de sta calle nos encontramos con varios restaurantes y talleres artesanales, que le otorgan aún un mayor encanto.

En el puerto existe una gran cantidad de restaurantes y podremos dar un pequeño paseo por las orillas del río. Bien merece la pena el esfuerzo de bajar y luego subir para descubrirlo. Si queréis sacar una foto del puerto, la mejor vista es desde un puente junto a la muralla, al que tendremos que acceder después de subir un gran número de escaleras.

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Saint-Malo

Entrada a Saint-Malo
Entrada a Saint-Malo

Saint Malo se encuentra en la desembocadura del río Rance, en el estuario de la Rance. El casco histórico de la ciudad se encuentra en la zona del puerto y rodeada de unas altas murallas. Nada más atravesar atravesar las puertas de la ciudad amurallada es como si nos hubiésemos trasladado en el tiempo a la época de corsarios y piratas. 

Saint Malo fue fundada en el s. XII para proteger los intereses del puerto de la ciudad. A lo largo de los siglos, sufrió algunos incendios que casi destruyeron la ciudad, pero durante la  II Guerra Mundial, sufrió casi la destrucción total. El ejercito americano la bombardeo con demasiada furia, e incluso Saint Malo tiene el dudoso honor de ser el primer lugar donde se usó el Napalm para destruir poblaciones enteras.

Afortunadamente, con buen gusto y buen saber, los franceses la han reconstruido de una forma casi idéntica a lo que había anteriormente. Fue un importante puerto comercial y militar, de aquí partieron muchos viajes a las Indias, América,…

Saint-Malo
Una de las calles de Saint-Malo

Dentro de las murallas nos encontramos con un entramado de callejuelas y plazas, que en la actualidad están llenas de restaurantes y tiendas de recuerdos. El Castillo de Saint Malo también se encuentra aquí, que en la actualidad alberga el museo de historia de la ciudad y la sede del ayuntamiento. Otro monumento intramuros es la Catedral Saint-Vincent, de estilo gótico y románico, data del siglo XII pero que ha tenido que ser también rehabilitada a raíz de la destrucción de la ciudad.

Lo mejor para hacer en la ciudad es pasear por encima de su muralla, lo que nos permitirá disfrutar del mar y del enclave de la ciudad. Desde la misma podemos ver los pequeños islotes que rodean la ciudad, algunos de los cuales albergan pequeños fuertes defensivos que servían como primera defensa de la ciudad.

Busca aquí tu alojamiento en Saint Malo.

 

EXTRA

No os perdáis si podéis otros pueblos que no hemos visitado por falta de tiempo, pero que tenemos seleccionados para otro futuro viaje por Bretaña (tenemos muchas granas de repetir, visto todo lo que nos hemos perdido).

Josselin

Es el típico pueblo que uno espera encontrase en la bretaña. Casas de piedra, calles adoquinadas, un río, castillo… Un imprescindible del que nosotros tuvimos que prescindir al no encontrarse en nuestra ruta.

Rochefort-en-Terre

Situado muy cerca de Vannes, es un pequeño pueblo de calles adoquinadas y casas de piedra, que sus habitantes han sabido proteger y decorar, con flores por todos los rincones. No te pierdas las casas medievales de la preciosa plaza del Puits y de la calle Saint-Michel.

Vitré

Pasamos por las afueras de está ciudad bretona al regresar a casa, pero nos fue imposible parar por falta de tiempo. Estamos ante una pequeña ciudad medieval, en cuyo casco histórico, rodeada de pequeñas callejuelas llenas de casa con entramados de madera, se encuentra un precioso castillo medieval.

Fougères

Estamos ante otra ciudad fortificada presidida por un castillo, en este caso se trata de la mayor fortaleza de Europa. Y por si fuera poco, cuenta con un atractivo casco histórico típico de la bretaña, con sus casas antiguas con entramado de madera. Una visita también casi obligatoria que no pudimos disfrutar. Para la próxima vez.

Tags : BretañaFrancia
demiku

El autor demiku

Blog de viajes en pareja, donde Miki y Rosi cuentan sus viajes y escapadas.

4 Comentarios

  1. En breve me voy una semana a recorrer la Bretaña. Aparte de la información que ya tenía, me habéis dado nuevas ideas, y algún que otro cambio a realizar en las rutas planeadas.
    Gracias por lo contado.
    Un saludo.

  2. Gracias por aportarnos algo más de luz a nuestra próxima salida. En diciembre recorremos esos parajes acompañados esperemos de poco frío, y llevar parte del calor canario por esas tierras. Nos habéis ayudado a saber, que ver, que visitar y sobre todo de que disfrutar por esas ciudades y pueblos. Gracias y un saludo.

    1. Muchas gracias a ti por dejarnos un comentario 😉 Si, en diciembre encontrarás un pooc de frio y lluvia, pero aún así seguro que será un viaje espectacular. Ya nos contarás, no olvides dejarnos tu opinión y experencia 😉

Deja un comentario, nos haría tanta ilusión :)

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